A nuestro entender nunca va a ser suficiente lo que podamos ofrecer de este autor y claro, de este personaje
El santo es una medicina puesto que es un antídoto. Es por eso que el santo es a menudo un mártir: como es un antídoto, se lo confunde con un veneno. Generalmente se lo encuentra restaurando la salud del mundo, exagerando todas aquellas cosas que el mundo descuida, las cuales, por cierto, nunca son las mismas en cada época. Cada generación busca su santo por instinto, y él no es lo que la gente quiere, sino más bien lo que la gente necesita.
Él está varias épocas por delante de nuestra época. Porque él ha construido un puente sobre el abismo de la primera duda y encontró la realidad al otro lado y comenzó a construir sobre ella. La mayoría de las filosofías modernas no son una filosofía sino una duda filosófica, es decir, una duda sobre si puede existir una filosofía. Si aceptamos el acto o argumento fundamental de Tomás de aceptar la realidad, las ulteriores deducciones que brotan de allí serán también reales. Serán cosas y no palabras.
Precio: $160
ISBN: 978-987-9222-77-5
